Caminaba por estos lugares y me percaté de un par singular, obvio que no está fuera de lo común, porque los de la “tercera edad” suelen estar a cargo de sus nietos, tal vez, para cuidarlos o acompañarlos, pues siempre hay que estar ocupados en algo. Los vi tan entretenidos que me acerqué un instante y escuché decir al pequeño: –¿Qué haremos mañana, abuelo?–. Esta pregunta tan sencilla que le realizó un pequeño niño a su abuelo resulta una anécdota de las tantas que ocurren en nuestro planeta.
Me siento y medito un instante en esa expresión espontánea del infante, que a sus cortos años induce al padre de su padre a una respuesta; porque sé que los niños no se conforman con una respuesta y continúan preguntando.
Ahora imagino qué es lo que “hará mañana” el abuelo, acaso nada. Y añado esta pregunta: ¿qué es lo que hará el niño?... Como les comento, fue un lapso de reflexión, en donde por lógica, el abuelo sólo se asoma a la vida con pasos cansados y el niño posee una vitalidad incesante; sin embargo, ambos siguen compartiendo momentos de juego y risas, instantes que se pierden en la experiencia íntima (personal). El niño, si la vida le da más tiempo, recordará a su abuelo como un ser genial y el abuelo sólo querrá verlo crecer.
Sé también que el niño no entendió la respuesta, pero de seguro cuando posea más edad lo entenderá. Es así como muchos de nosotros, hay veces no logramos entender lo que nos quieren alcanzar nuestros padres; no obstante, aprendemos a caminar, hay veces con errores, pero hay que saber buscar más los aciertos.
A colación menciono que cierto día escuché la letra de una canción, que a la vez, me dijeron que era la letra de un poema de Machado: “caminante no hay camino se hace camino al andar”; y leí en un escrito de un personaje mediático, como lo es el “sub Marcos” de los neo-zapatistas, quien decía: “caminar preguntando”.
Estas frases diagraman los asuntos cotidianos de cualquier persona, en diversas áreas y diversos aspectos, sea cual fuese. No obstante, en el trayecto que realizo se presenta más evidente, ya que muchas veces, es necesario recurrir a la pregunta y descubrir nuevos caminos, para llegar a un punto del destino.
Caminar…
Por: Freddi Yanarico-A.
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