América, mi vecina
viernes, 1 de mayo de 2020
domingo, 4 de agosto de 2019
MOVIMIENTO PERÚ
EL PERÚ NUNCA HA ESTADO JODIDO. EL
PERÚ SÓLO HA ESTADO GOBERNADO POR UN GRUPO, CON JOTA, DE PENDEJOS, “VARGUITAS”
Movimiento Perú.
Mateo 7; 20. Así que, por
sus frutos los conoceréis.
Una pregunta de novela merece una respuesta novelística: ¿en qué momento se
jodió el Perú? Interrogaría un personaje y se le responde, –¡Nunca! El Perú
sólo ha estado gobernado por un grupo, con jota, de pendejos, Varguitas–. Pero
eso no se debería de poner Sr. Marciano, sí se puede, al final es una ficción. Las
respuestas que se le intentaron dar no serían desalentadoras si se la tomase
como realmente es (literatura) y menos
darle un sentido apocalíptico realista. También la literatura es política,
hasta lo personal es político, definitivamente; no obstante, hay que separar la
ficción de lo real. Y continuarán los detractores, entonces, el boom latinoamericano,
el realismo mágico; obvio, es eso, una corriente literaria.
La mayoría ha tratado una novela literaria como un acabose de la realidad
peruana, la cual muchos identifican como una visión exacta de los hechos
sociales-históricos. Una novela, es eso, o sea, ficción, relato fantástico,
talento literario; no se le resta mérito y, tampoco, se le debería comparar a
un ensayo de interpretación de la realidad… y que si la literatura presenta
hechos reales, sociales, históricos; quizás en un grado; es decir, es relativo.
Muy aparte del párrafo novelístico, el asunto es que el Perú, una nación rica
en historia, cultura, tradiciones, recursos naturales (renovables y no
renovables), climas, etc. Y más allá de
la comida, sus fiestas y feriados largos, el Perú cuenta con ciudadanos indígenas
o no, mestizos o no (no de primera,
segunda o tercera), el Perú cuenta con la fuerza de su gente, quienes no se
percatan del sueño peruano –frase de novela– de la cual sí hablan los extranjeros
como, Raymondi, quien lo resume en su frase conocida… Entonces mestizos o no, indígenas
o no, el Perú es de todas las sangres como lo señalaría Arguedas. Que se dio un
proceso de mestizaje, obviamente, si no hay fronteras y menos para las
inversiones de las multinacionales y los Odebrecht lo comprenderán
perfectamente. El coloniaje con sus atrocidades fue parte de ese proceso; sin
embargo, no determina el destino de un país. Que las creencias, formas de
organización y clasismo despiadado hubiesen continuado con los incas, la
respuesta es un contundente, no; sólo sería distinto y, sin lugar a dudas, se
hubiese contado con un proceso singular de emancipación ante la divinidad del
los incas.
No es cierto que América haya sido descubierta, por quién; el “Abya Yala”
ya estaba habitada, con civilizaciones muy desarrolladas que en la actualidad
no logran ser superadas: alta cirugía médica, grandes navegantes, producción
con excedentes (no había desnutrición), control de pisos ecológicos, repartición
equitativa de bienes, sin desocupados, con construcciones arquitectónicas,
agrícolas, de puentes y caminos que hasta la actualidad subsisten y no se
desploman, con privilegios propio de toda sociedad teocrática. Y los españoles
no trajeron la civilización, en absoluto; la organización social, económica,
política, religiosa incaica contaba con el mejor desarrollo y evolución.
Es cierto que el ser humano está lleno de complejos, carencias, traumas y
fijaciones psicológicas, pero qué persona no tiene uno, es parte de un proceso socio-histórico
neoliberal. Es que los salvajes y los civilizados. El capitalismo y el
socialismo. Europa, África y el Nuevo Orden Mundial. En cualquier latitud, en
cualquier continente o país, modelo o forma de organización se presentan contradicciones,
es dialéctico. Sólo hay que identificar cómo se presenta el “desarrollo” de un país
del cual todos hablan cada vez que se apertura un proyecto minero como el de “Tía
María”. Salen a relucir los anti-mineros y quienes sostienen una minería
responsable. O como cuando le solicitan al Sr. Vargas, cuál sería su opinión sobre
“Tía María” y declaraba: el Perú debe desarrollarse. Pero qué es lo que perturba y quita el sueño a un puñado, con jota, de
pendejos, de seguir tomando el nombre del Perú para negociar con la economía
social de mercado y seguir saqueando las riquezas naturales, en nombre del
desarrollo del país…
Por tanto, ¿un nuevo Perú? El Perú no es nuevo, en coro, no es necesario un
nuevo Perú, el Perú siempre ha existido y existirá, por lo menos 5 000 millones
de años más. Este no es el movimiento naranja, este es el Movimiento Perú y es
de todos. El del “perreo revolucionario”, el de la “flor de la canela” (más que
una comparación una yuxtaposición). La voluntad política de principios y
valores ancestrales, el Perú desde los mares, pasando por los andes, hasta
llegar al verde amazonas. De los chavín, Chachapoyas, wari, paracas, etc. y,
también, de los “barbudos”. Mariátegui invitaría a “peruanizar al Perú” y es de
todos. Vallejo recordaría “hay mucho por hacer”. Añadimos “es tarea del hombre no dejar caer al hombre,
al Perú, al mundo”.
Y a los
hombres los conoceréis por sus acciones, no por lo que dicen.
viernes, 30 de diciembre de 2016
viernes, 12 de febrero de 2016
SIMPLE… LA VIDA. NO HAY SECRETOS.
By: Fredy Yanarico-Apaza.
La
vida no es un error, no es una excusa vivir; la vida no es una queja y por qué
ocurre ese malestar, tal vez, nos hayamos alejado de la lectura inicial de la
misma.
Está
en lo simple de la vida las cosas más grandes de nuestra existencia. Pero en
qué momento el ser humano deja de percibir la belleza de la vida y lo confunde
con un infierno, y se queda conforme esperando un paraíso. Hay canciones que
dicen que el Edén es Latinoamérica, es cierto, como también lo son las otras
latitudes, simple. Bien dice la frase:
para ser grande ha de ser humilde, simple. Otra vez, ¿pero? pero el ser humano
vive de complejos, traiciones, disgustos, prejuicios negativos, rencores, odios,
presiones, etc.; complicaciones como un laberinto sin salida, acaso es más
fácil odiar que amar, la respuesta la tiene cada uno; acaso en la venganza se
encuentra la paz que buscamos, no, cierto. Gandhi diría: ojo por ojo y el mundo
quedará ciego (algo racional). Y cómo
alcanzamos esa humildad, que es la grandeza misma, pues cada vez más nos alejan
y nos alejamos de la cualidad de ser humano; nos embrutecen y enajenan en un
mundo acelerado y sin tiempo, por medio de la TV, música, lecturas concordes a
mantener el status quo. Se debe de ser más inteligentes y actuar, la existencia
se trata de las acciones del hombre, de las buenas acciones; a ver como sigue.
Nos
centraremos en dos aspectos: la felicidad y el amor. Una es distinta de la
otra, a la vez, guardan relación como todo en la vida.
Soy
el tipo más imperfecto, lo somos, con cualidades, virtudes, defectos y más
defectos. Es cierto, no obstante, con vocación de hacer las cosas correctas, y
cuáles son las cosas correctas, –se preguntarán– sigue lo que dice tu mente y
tu corazón, pues también somos perfectibles. Dentro de ello la felicidad y como
la concibas, simple, la felicidad se llama nosotros, es uno mismo. Una persona
no deja de ser feliz, lo es.
Muchos
piensan que la felicidad radica en las cosas materiales, una mansión, colección
de autos, un buen trabajo, etc. Existe un principio; la felicidad empieza en el
gusto de hacer las cosas, entonces tener un gusto por vivir y hacer de ella un
paraíso, de ahí que uno se sienta bien en su trabajo. La mayoría considera que
la autorrealización es alcanzar un status socio-económico elevado. Contrapuesto
a esta percepción se presenta la plenitud humana; el equilibrio espiritual con
uno y con los demás, pues se trata de esencia y no de apariencia, la plenitud
es la integridad alcanzada, no por ansiedad o ambición, es lograda gracias a
las buenas acciones humanas, ya que, para ayudar, ser solidario, respetuoso,
cortés, etc. son acciones sin discusión, automatismos libres de ideologías,
religiones, condiciones socio-económicas. El equilibrio de una buena actitud y
constancia, eso sí, logrado gracias al proceso por la calidad de educación.
Decía,
la felicidad no está en la riqueza, en un smartphone, en la moda europea, en la pareja o en los seres queridos, no está
en ninguna cosa material. Que, si estás con tus padres o no lo estás, es una
condición y una costumbre; por ejemplo, perder a un ser querido es
inexplicable, por ser una costumbre, pero no dejas de ser feliz, ya que la
felicidad lleva tu nombre y no la de otra persona. O perder a tu pareja, si nada
perdiste, pues nunca la tuviste, no es una propiedad privada, en la acepción capitalista;
eso es lo q nos hacen creer, que todo nos pertenece, al final ni la vida es de
nuestra propiedad, se acaba, termina. Entonces, una cosa son las circunstancias
y otra la felicidad. Y por las circunstancias uno no dejará de ser feliz.
Cuando
uno se encuentra fuera de la cobertura de cualquier señal tecnológica, al
inicio suele extrañarla, sobre todo las generaciones post modernas, sin
embargo, todos los aditamentos someten a la humanidad en un embrutecimiento
atroz, es decir, somos cada día más una adición a un aparato que nos ayuda a
ordenar nuestros días sin tomar el control de ella. Obvio, después transcurren
los días, por ejemplo, la vida en el campo, significa vida en comunidad, he ahí
la felicidad; cuando se habla de un grupo social, el individuo se organiza,
entonces el buen vivir común es un buen vivir individual. Y la naturaleza nos demuestra
lo grandioso de la simpleza: mar, lagos, ríos, montañas, nevados, climas,
astros, estrellas, soles, plantas, animales también racionales, etc.
Una
persona es feliz y su felicidad la comparte, la irradia; no se condiciona, ni
surge una dependencia emocional. De este apartado se desprende que las personas
y su felicidad, entran en sintonía y al encontrarse alcanzan una felicidad en
doble, la felicidad multiplicada, mejor aún.
En
cuanto al amor. ¿El amor es el principio, es el final? Ninguno y ambos, el amor
es eterno. Eso sí, el amor empieza por uno mismo, en la medida que uno se ama
así mismo amará a otra persona. A la vez, el amor se aprende y se educa, desde
el punto de vista racional; sin embargo, no dejamos de ser instintivos e
impulsivos en cuanto al amar; aun así, la naturaleza confluye en el amar, y no
debería ser tan complicado, pues no lo es. El ser humano exige cuando no se
trata de ello, la vida misma significa otorgar. El amor no se pide, no se
solicita, no se exige; el amor es un obsequio, se brinda sin pedir nada a
cambio. Otra vez, el ser humano lucha por amor, simple; el amor no es luchar;
el amor fluye, se da, por lo que se lucha es por la libertad.
Más
allá de la clasificación del amor: el amor divino, filial, erótico y todo ese
rollo, del buen amor, amor brujo, amor de poeta; el amor es uno y trasciende
sobre todo ello, pero cómo y dónde se logra, pues se cultiva en la familia. Una
familia otorga confianza, seguridad, autoestima. En la familia se aprende amar,
amar a la naturaleza, a los animales, al planeta, al universo, etc.
Ahora,
en la relación de una pareja, el amor como en todo aspecto de la vida va
acompañado del respeto; es decir, la consideración que se tiene de otra
persona. Cierto es que por la alienación y la colonización mental muchos
valores se han perdido, entre ellos el respeto; en la actualidad, ni hay el
respeto por los padres menos lo habrá por la pareja.
A
razón, no se pide amor sincero, pues el amor en sí mismo es sincero, no se
exige amor leal, porque en sí mismo lo es, no se desea amor eterno, pues el
amor siempre lo será. Simple, el amor es. La correspondencia es horizontalidad
e igualdad en una pareja, por eso no se trata de ceder, ni patriarcado, ni
machismo, ni nada.
Algunos dicen que para
amar se debe sufrir, y en rima, sin dolor no hay amor, en fin, nociones del
inconsciente colectivo, que dominan los equívocos de las sociedades. El amor no
es sufrimiento, tampoco es placer; el amor es y fluye como el agua.
jueves, 19 de noviembre de 2015
ESTAR CUERDO
Admito mi locura
de soñador
de lograr imposibles
quizá sea uno de ellos
Y los cuerdos
que poseen sus juicios
de guerras y guerra fría
de erupciones fascistas
de enojos nacionalistas
inconscientes o
premeditadas
Los hombres cuerdos deliran
y mueren en su ira
Puede ser un error
yo admito mi locuraF. Yanarico-Apaza.
domingo, 26 de julio de 2015
LA POLÍTICA DESDE ESTE LADO
POR: Fredy YanaricoApaza.
La política desde este
lado es una taza de café sin pan.
La política desde este lado alza su voz en contra de la injusticia, el
terror, el hambre, la discriminación, el genocidio, la intolerancia, etc. y
plantea alternativas de solución sustentada en la educación como un proceso de
consecución en todos los niveles de la sociedad, así incrementar el vasto
conocimiento cultural de las naciones y su posterior tecnificación.
La política desde este lado no actúa bajo la común perspectiva de
desconsideración e indiferencia del individuo ante la sociedad, pues la
política desde este lado se yuxtapone a la práctica de valores como el respeto,
la responsabilidad y, de ella, deviene el sub-valor de la puntualidad. La
política no es una apariencia, la política “es”.
La política desde este lado no crea las guerras, ni tampoco invade territorios
con el poderío bélico, como un país plenipotenciario, pero en tiempos de
guerra, extiende los lazos de solidaridad y coopera con la reconstrucción de
las naciones de miles de víctimas, buscando sanar las heridas. Entonces, cuando
termine la guerra habrá mucha comida, y supongo, que seremos amigos otra
vez.
La política desde este lado va más allá de ser un movimiento local, porque
muchas personas poseen los mismos anhelos, sueños y metas en esta vida, en esta
tierra y en otros lugares del mundo. Filosóficamente; no hay diferencias dentro
de la especie humana (ni en religión, pues todas predican lo mismo: “el amor al
prójimo”, ni en economía: todos venden y compran algo, ni en política: que
buscan una organización de la sociedad, ni en las “razas”: ya que en estructura
y esencia el ser humano es lo mismo, etc.). Y al no ser un movimiento local
tampoco busca la apropiación de mentes, ni de territorios, por el contrario,
busca la convivencia pacífica y de bienestar.
La actividad política desde este lado nos invita a imaginar otro mundo y
que ese mundo es posible, un mundo donde las formas de organización sean más
democráticas, teniendo el acceso a los servicios de la salud, educación,
cultura, justicia, etc., un mundo donde la inclusión social no sea un discurso
demagógico; y pragmáticamente, se dé en
un marco de amplitud y flexibilidad social, porque la pluriculturalidad es una
variedad (democrática) que enriquece a la sociedad y no suspende su
desarrollo.
La crisis actual del sistema imperante llama a la reflexión sobre la
situación de la sociedad con sus propias peculiaridades y de las diversas
instituciones estatales o particulares;
frente a este panorama socio-político la ciudadanía no encuentra mayor opción
de participación y, sin embargo, no se abstiene de formar e impulsar
alternativas de organización política, social, económica, bajo el análisis y su
consecuente discusión, para plantear opciones serias donde la ciudadanía
perciba el eco de sus aspiraciones. Es entonces, como las organizaciones culturales,
feministas, barriales, sociales, juveniles, “colectivos”, etc. se consolidan
para hacer escuchar su voz.
La política desde este
lado es un sueño guajiro, porque hasta lo imposible es posible.
domingo, 7 de junio de 2015
PRINCIPIOS MORALES Y LA PREGUNTA: TAN DIFÍCIL ES CAMINAR DERECHO ¿?
By: Fredy YanaricoApaza.
La respuesta a la pregunta del título es, sí. Sí, en la medida de que no
existe la consecución del desarrollo de capacidades personales.
En un contexto donde la crisis moral en la práctica de valores es evidente
y las buenas acciones son minúsculas; en consecuencia, los principios morales
se encuentran más relegados.
Entonces, es difícil caminar derecho, dependiendo de los principios morales
con las que ha sido formado una persona; sin embargo, con un nivel de educación
con pésimos resultados es tan intrincado lograr ciudadanos que presenten un
comportamiento adecuado; más aún, con un avance educativo en esas condiciones el
progreso cultural de las personas deja un abismo entre la realidad y lo deseado.
Existen factores que determinan el actuar individual sea lo político,
social, económico, personal, etc. los cuales enmarcan al sujeto en una posición
dentro de la escala jerárquica de la toma de decisiones y ejecuciones. No es lo
mismo la toma de decisión de un Jefe de Estado que la de un Gobernador
Regional; no obstante, la responsabilidad es la misma. Ahora, la discusión la
centrarán en el grado de diferencia del cargo de cada una de las personas
mencionadas --e insisto-- la responsabilidad es la misma, aún sea en los Jefes
de familia. El fundamento o sustento, son los principios morales con los cuales
un individuo asumirá una función de manera responsable en cualquier ámbito del
desempeño personal y gracias a principios sencillos (como el ama quella: no
seas ocios, ama sua: no seas ladrón, ama llulla: no seas mentiroso), se
alcanzará ciudadanos y naciones democráticas.
Un caso es el siguiente, se encuentran muchas personas sin un cargo de
amplia jerarquía y, por ende, sin mayor poder de decisión sobre asuntos
institucionales, y en un supuesto, si alguna vez se les encargasen una función
de mayor preponderancia han de encontrarse con otra realidad, donde los beneficios,
principalmente, económicos son superiores; por consiguiente, se toparían ante
una falencia psicológica denominada como “complejo de inferioridad”, donde el
individuo se enreda ante la insuficiencia de “la personalidad” y sucumbe ante
demasiada ostentación material que se inicia, generalmente, con el acto
conocido como corrupción.
Esta última palabra (corrupción), en la actualidad, se encuentra en todos
los niveles de la sociedad (familia, organizaciones, instituciones privadas y
del Estado, etc.) donde los protagonistas actúan en forma subrepticia, el
corrompido y el corrompedor.
Por un lado, ante esa situación un aspecto es lograr altos niveles de
educación en concomitancia con el desarrollo cultural, y éstos, den el valor a
las acciones de las personas y sostengan su “personalidad”. Por otro, la
disminución del “complejo de inferioridad” se da en base al proceso de
educación y cultura de la sociedad en donde los individuos logren un mayor compromiso
social; es decir, si las personas
empiezan a actuar políticamente, serán actores del devenir de la sociedad y no
espectadores, manteniendo el arraigo con la comunidad. En efecto, la
participación ciudadana en asuntos de interés social afianzará la confianza en
el individuo y la humanidad, porque si no confiamos en nuestra especie ¿en quienes
más lo haremos?
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