domingo, 4 de agosto de 2019

MOVIMIENTO PERÚ


EL PERÚ NUNCA HA ESTADO JODIDO. EL PERÚ SÓLO HA ESTADO GOBERNADO POR UN GRUPO, CON JOTA, DE PENDEJOS, “VARGUITAS”

Movimiento Perú.

Mateo 7; 20. Así que, por sus frutos los conoceréis.

Una pregunta de novela merece una respuesta novelística: ¿en qué momento se jodió el Perú? Interrogaría un personaje y se le responde, –¡Nunca! El Perú sólo ha estado gobernado por un grupo, con jota, de pendejos, Varguitas–. Pero eso no se debería de poner Sr. Marciano, sí se puede, al final es una ficción. Las respuestas que se le intentaron dar no serían desalentadoras si se la tomase como realmente es (literatura)  y menos darle un sentido apocalíptico realista. También la literatura es política, hasta lo personal es político, definitivamente; no obstante, hay que separar la ficción de lo real. Y continuarán los detractores, entonces, el boom latinoamericano, el realismo mágico; obvio, es eso, una corriente literaria.

La mayoría ha tratado una novela literaria como un acabose de la realidad peruana, la cual muchos identifican como una visión exacta de los hechos sociales-históricos. Una novela, es eso, o sea, ficción, relato fantástico, talento literario; no se le resta mérito y, tampoco, se le debería comparar a un ensayo de interpretación de la realidad… y que si la literatura presenta hechos reales, sociales, históricos; quizás en un grado; es decir, es relativo.

Muy aparte del párrafo novelístico, el asunto es que el Perú, una nación rica en historia, cultura, tradiciones, recursos naturales (renovables y no renovables), climas, etc.  Y más allá de la comida, sus fiestas y feriados largos, el Perú cuenta con ciudadanos indígenas o no, mestizos o no  (no de primera, segunda o tercera), el Perú cuenta con la fuerza de su gente, quienes no se percatan del sueño peruano –frase de novela– de la cual sí hablan los extranjeros como, Raymondi, quien lo resume en su frase conocida… Entonces mestizos o no, indígenas o no, el Perú es de todas las sangres como lo señalaría Arguedas. Que se dio un proceso de mestizaje, obviamente, si no hay fronteras y menos para las inversiones de las multinacionales y los Odebrecht lo comprenderán perfectamente. El coloniaje con sus atrocidades fue parte de ese proceso; sin embargo, no determina el destino de un país. Que las creencias, formas de organización y clasismo despiadado hubiesen continuado con los incas, la respuesta es un contundente, no; sólo sería distinto y, sin lugar a dudas, se hubiese contado con un proceso singular de emancipación ante la divinidad del los incas.

No es cierto que América haya sido descubierta, por quién; el “Abya Yala” ya estaba habitada, con civilizaciones muy desarrolladas que en la actualidad no logran ser superadas: alta cirugía médica, grandes navegantes, producción con excedentes (no había desnutrición), control de pisos ecológicos, repartición equitativa de bienes, sin desocupados, con construcciones arquitectónicas, agrícolas, de puentes y caminos que hasta la actualidad subsisten y no se desploman, con privilegios propio de toda sociedad teocrática. Y los españoles no trajeron la civilización, en absoluto; la organización social, económica, política, religiosa incaica contaba con el mejor desarrollo y evolución.

Es cierto que el ser humano está lleno de complejos, carencias, traumas y fijaciones psicológicas, pero qué persona no tiene uno, es parte de un proceso socio-histórico neoliberal. Es que los salvajes y los civilizados. El capitalismo y el socialismo. Europa, África y el Nuevo Orden Mundial. En cualquier latitud, en cualquier continente o país, modelo o forma de organización se presentan contradicciones, es dialéctico. Sólo hay que identificar cómo se presenta el “desarrollo” de un país del cual todos hablan cada vez que se apertura un proyecto minero como el de “Tía María”. Salen a relucir los anti-mineros y quienes sostienen una minería responsable. O como cuando le solicitan al Sr. Vargas, cuál sería su opinión sobre “Tía María” y declaraba: el Perú debe desarrollarse. Pero qué es lo que perturba y quita el sueño a un puñado, con jota, de pendejos, de seguir tomando el nombre del Perú para negociar con la economía social de mercado y seguir saqueando las riquezas naturales, en nombre del desarrollo del país…

Por tanto, ¿un nuevo Perú? El Perú no es nuevo, en coro, no es necesario un nuevo Perú, el Perú siempre ha existido y existirá, por lo menos 5 000 millones de años más. Este no es el movimiento naranja, este es el Movimiento Perú y es de todos. El del “perreo revolucionario”, el de la “flor de la canela” (más que una comparación una yuxtaposición). La voluntad política de principios y valores ancestrales, el Perú desde los mares, pasando por los andes, hasta llegar al verde amazonas. De los chavín, Chachapoyas, wari, paracas, etc. y, también, de los “barbudos”. Mariátegui invitaría a “peruanizar al Perú” y es de todos. Vallejo recordaría “hay mucho por hacer”. Añadimos “es tarea del hombre no dejar caer al hombre, al Perú, al mundo”.

Y a los hombres los conoceréis por sus acciones, no por lo que dicen.



viernes, 12 de febrero de 2016

SIMPLE… LA VIDA. NO HAY SECRETOS.

By: Fredy Yanarico-Apaza.

La vida no es un error, no es una excusa vivir; la vida no es una queja y por qué ocurre ese malestar, tal vez, nos hayamos alejado de la lectura inicial de la misma.

Está en lo simple de la vida las cosas más grandes de nuestra existencia. Pero en qué momento el ser humano deja de percibir la belleza de la vida y lo confunde con un infierno, y se queda conforme esperando un paraíso. Hay canciones que dicen que el Edén es Latinoamérica, es cierto, como también lo son las otras latitudes, simple.   Bien dice la frase: para ser grande ha de ser humilde, simple. Otra vez, ¿pero? pero el ser humano vive de complejos, traiciones, disgustos, prejuicios negativos, rencores, odios, presiones, etc.; complicaciones como un laberinto sin salida, acaso es más fácil odiar que amar, la respuesta la tiene cada uno; acaso en la venganza se encuentra la paz que buscamos, no, cierto. Gandhi diría: ojo por ojo y el mundo quedará ciego (algo racional).  Y cómo alcanzamos esa humildad, que es la grandeza misma, pues cada vez más nos alejan y nos alejamos de la cualidad de ser humano; nos embrutecen y enajenan en un mundo acelerado y sin tiempo, por medio de la TV, música, lecturas concordes a mantener el status quo. Se debe de ser más inteligentes y actuar, la existencia se trata de las acciones del hombre, de las buenas acciones; a ver como sigue.

Nos centraremos en dos aspectos: la felicidad y el amor. Una es distinta de la otra, a la vez, guardan relación como todo en la vida.

Soy el tipo más imperfecto, lo somos, con cualidades, virtudes, defectos y más defectos. Es cierto, no obstante, con vocación de hacer las cosas correctas, y cuáles son las cosas correctas, –se preguntarán– sigue lo que dice tu mente y tu corazón, pues también somos perfectibles. Dentro de ello la felicidad y como la concibas, simple, la felicidad se llama nosotros, es uno mismo. Una persona no deja de ser feliz, lo es.

Muchos piensan que la felicidad radica en las cosas materiales, una mansión, colección de autos, un buen trabajo, etc. Existe un principio; la felicidad empieza en el gusto de hacer las cosas, entonces tener un gusto por vivir y hacer de ella un paraíso, de ahí que uno se sienta bien en su trabajo. La mayoría considera que la autorrealización es alcanzar un status socio-económico elevado. Contrapuesto a esta percepción se presenta la plenitud humana; el equilibrio espiritual con uno y con los demás, pues se trata de esencia y no de apariencia, la plenitud es la integridad alcanzada, no por ansiedad o ambición, es lograda gracias a las buenas acciones humanas, ya que, para ayudar, ser solidario, respetuoso, cortés, etc. son acciones sin discusión, automatismos libres de ideologías, religiones, condiciones socio-económicas. El equilibrio de una buena actitud y constancia, eso sí, logrado gracias al proceso por la calidad de educación.

Decía, la felicidad no está en la riqueza, en un smartphone, en la moda europea,  en la pareja o en los seres queridos, no está en ninguna cosa material. Que, si estás con tus padres o no lo estás, es una condición y una costumbre; por ejemplo, perder a un ser querido es inexplicable, por ser una costumbre, pero no dejas de ser feliz, ya que la felicidad lleva tu nombre y no la de otra persona. O perder a tu pareja, si nada perdiste, pues nunca la tuviste, no es una propiedad privada, en la acepción capitalista; eso es lo q nos hacen creer, que todo nos pertenece, al final ni la vida es de nuestra propiedad, se acaba, termina. Entonces, una cosa son las circunstancias y otra la felicidad. Y por las circunstancias uno no dejará de ser feliz.

Cuando uno se encuentra fuera de la cobertura de cualquier señal tecnológica, al inicio suele extrañarla, sobre todo las generaciones post modernas, sin embargo, todos los aditamentos someten a la humanidad en un embrutecimiento atroz, es decir, somos cada día más una adición a un aparato que nos ayuda a ordenar nuestros días sin tomar el control de ella. Obvio, después transcurren los días, por ejemplo, la vida en el campo, significa vida en comunidad, he ahí la felicidad; cuando se habla de un grupo social, el individuo se organiza, entonces el buen vivir común es un buen vivir individual. Y la naturaleza nos demuestra lo grandioso de la simpleza: mar, lagos, ríos, montañas, nevados, climas, astros, estrellas, soles, plantas, animales también racionales, etc.

Una persona es feliz y su felicidad la comparte, la irradia; no se condiciona, ni surge una dependencia emocional. De este apartado se desprende que las personas y su felicidad, entran en sintonía y al encontrarse alcanzan una felicidad en doble, la felicidad multiplicada, mejor aún. 

En cuanto al amor. ¿El amor es el principio, es el final? Ninguno y ambos, el amor es eterno. Eso sí, el amor empieza por uno mismo, en la medida que uno se ama así mismo amará a otra persona. A la vez, el amor se aprende y se educa, desde el punto de vista racional; sin embargo, no dejamos de ser instintivos e impulsivos en cuanto al amar; aun así, la naturaleza confluye en el amar, y no debería ser tan complicado, pues no lo es. El ser humano exige cuando no se trata de ello, la vida misma significa otorgar. El amor no se pide, no se solicita, no se exige; el amor es un obsequio, se brinda sin pedir nada a cambio. Otra vez, el ser humano lucha por amor, simple; el amor no es luchar; el amor fluye, se da, por lo que se lucha es por la libertad.

Más allá de la clasificación del amor: el amor divino, filial, erótico y todo ese rollo, del buen amor, amor brujo, amor de poeta; el amor es uno y trasciende sobre todo ello, pero cómo y dónde se logra, pues se cultiva en la familia. Una familia otorga confianza, seguridad, autoestima. En la familia se aprende amar, amar a la naturaleza, a los animales, al planeta, al universo, etc.   

Ahora, en la relación de una pareja, el amor como en todo aspecto de la vida va acompañado del respeto; es decir, la consideración que se tiene de otra persona. Cierto es que por la alienación y la colonización mental muchos valores se han perdido, entre ellos el respeto; en la actualidad, ni hay el respeto por los padres menos lo habrá por la pareja.

A razón, no se pide amor sincero, pues el amor en sí mismo es sincero, no se exige amor leal, porque en sí mismo lo es, no se desea amor eterno, pues el amor siempre lo será. Simple, el amor es. La correspondencia es horizontalidad e igualdad en una pareja, por eso no se trata de ceder, ni patriarcado, ni machismo, ni nada.

Algunos dicen que para amar se debe sufrir, y en rima, sin dolor no hay amor, en fin, nociones del inconsciente colectivo, que dominan los equívocos de las sociedades. El amor no es sufrimiento, tampoco es placer; el amor es y fluye como el agua.

jueves, 19 de noviembre de 2015

ESTAR CUERDO

Admito mi locura
de soñador
de lograr imposibles
quizá sea uno de ellos

Y los cuerdos
que poseen sus juicios
de guerras y guerra fría
de erupciones fascistas
de enojos nacionalistas
inconscientes o premeditadas

Los hombres cuerdos deliran
y mueren en su ira

Puede ser un error
yo admito mi locura

                                                                                                  F. Yanarico-Apaza.

domingo, 26 de julio de 2015

LA POLÍTICA DESDE ESTE LADO


POR: Fredy YanaricoApaza.

La política desde este lado es una taza de café sin pan.
La política desde este lado alza su voz en contra de la injusticia, el terror, el hambre, la discriminación, el genocidio, la intolerancia, etc. y plantea alternativas de solución sustentada en la educación como un proceso de consecución en todos los niveles de la sociedad, así incrementar el vasto conocimiento cultural de las naciones y su posterior tecnificación.              
La política desde este lado no actúa bajo la común perspectiva de desconsideración e indiferencia del individuo ante la sociedad, pues la política desde este lado se yuxtapone a la práctica de valores como el respeto, la responsabilidad y, de ella, deviene el sub-valor de la puntualidad. La política no es una apariencia, la política “es”.
La política desde este lado no crea las guerras, ni tampoco invade territorios con el poderío bélico, como un país plenipotenciario, pero en tiempos de guerra, extiende los lazos de solidaridad y coopera con la reconstrucción de las naciones de miles de víctimas, buscando sanar las heridas. Entonces, cuando termine la guerra habrá mucha comida, y supongo, que seremos amigos otra vez.        
La política desde este lado va más allá de ser un movimiento local, porque muchas personas poseen los mismos anhelos, sueños y metas en esta vida, en esta tierra y en otros lugares del mundo. Filosóficamente; no hay diferencias dentro de la especie humana (ni en religión, pues todas predican lo mismo: “el amor al prójimo”, ni en economía: todos venden y compran algo, ni en política: que buscan una organización de la sociedad, ni en las “razas”: ya que en estructura y esencia el ser humano es lo mismo, etc.). Y al no ser un movimiento local tampoco busca la apropiación de mentes, ni de territorios, por el contrario, busca la convivencia pacífica y de bienestar.    
La actividad política desde este lado nos invita a imaginar otro mundo y que ese mundo es posible, un mundo donde las formas de organización sean más democráticas, teniendo el acceso a los servicios de la salud, educación, cultura, justicia, etc., un mundo donde la inclusión social no sea un discurso demagógico;  y pragmáticamente, se dé en un marco de amplitud y flexibilidad social, porque la pluriculturalidad es una variedad (democrática) que enriquece a la sociedad y no suspende su desarrollo.      
La crisis actual del sistema imperante llama a la reflexión sobre la situación de la sociedad con sus propias peculiaridades y de las diversas instituciones estatales  o particulares; frente a este panorama socio-político la ciudadanía no encuentra mayor opción de participación y, sin embargo, no se abstiene de formar e impulsar alternativas de organización política, social, económica, bajo el análisis y su consecuente discusión, para plantear opciones serias donde la ciudadanía perciba el eco de sus aspiraciones. Es entonces, como las organizaciones culturales, feministas, barriales, sociales, juveniles, “colectivos”, etc. se consolidan para hacer escuchar su voz.              
La política desde este lado es un sueño guajiro, porque hasta lo imposible es posible. 

domingo, 7 de junio de 2015

PRINCIPIOS MORALES Y LA PREGUNTA: TAN DIFÍCIL ES CAMINAR DERECHO ¿?


By: Fredy YanaricoApaza.

La respuesta a la pregunta del título es, sí. Sí, en la medida de que no existe la consecución del desarrollo de capacidades personales.   
En un contexto donde la crisis moral en la práctica de valores es evidente y las buenas acciones son minúsculas; en consecuencia, los principios morales se encuentran más relegados.
Entonces, es difícil caminar derecho, dependiendo de los principios morales con las que ha sido formado una persona; sin embargo, con un nivel de educación con pésimos resultados es tan intrincado lograr ciudadanos que presenten un comportamiento adecuado; más aún, con un  avance educativo en esas condiciones el progreso cultural de las personas deja un abismo entre la realidad y lo deseado.
Existen factores que determinan el actuar individual sea lo político, social, económico, personal, etc. los cuales enmarcan al sujeto en una posición dentro de la escala jerárquica de la toma de decisiones y ejecuciones. No es lo mismo la toma de decisión de un Jefe de Estado que la de un Gobernador Regional; no obstante, la responsabilidad es la misma. Ahora, la discusión la centrarán en el grado de diferencia del cargo de cada una de las personas mencionadas --e insisto-- la responsabilidad es la misma, aún sea en los Jefes de familia. El fundamento o sustento, son los principios morales con los cuales un individuo asumirá una función de manera responsable en cualquier ámbito del desempeño personal y gracias a principios sencillos (como el ama quella: no seas ocios, ama sua: no seas ladrón, ama llulla: no seas mentiroso), se alcanzará ciudadanos y naciones democráticas.
Un caso es el siguiente, se encuentran muchas personas sin un cargo de amplia jerarquía y, por ende, sin mayor poder de decisión sobre asuntos institucionales, y en un supuesto, si alguna vez se les encargasen una función de mayor preponderancia han de encontrarse con otra realidad, donde los beneficios, principalmente, económicos son superiores; por consiguiente, se toparían ante una falencia psicológica denominada como “complejo de inferioridad”, donde el individuo se enreda ante la insuficiencia de “la personalidad” y sucumbe ante demasiada ostentación material que se inicia, generalmente, con el acto conocido como corrupción.
Esta última palabra (corrupción), en la actualidad, se encuentra en todos los niveles de la sociedad (familia, organizaciones, instituciones privadas y del Estado, etc.) donde los protagonistas actúan en forma subrepticia, el corrompido y el corrompedor.
Por un lado, ante esa situación un aspecto es lograr altos niveles de educación en concomitancia con el desarrollo cultural, y éstos, den el valor a las acciones de las personas y sostengan su “personalidad”. Por otro, la disminución del “complejo de inferioridad” se da en base al proceso de educación y cultura de la sociedad en donde los individuos logren un mayor compromiso social; es decir,  si las personas empiezan a actuar políticamente, serán actores del devenir de la sociedad y no espectadores, manteniendo el arraigo con la comunidad. En efecto, la participación ciudadana en asuntos de interés social afianzará la confianza en el individuo y la humanidad, porque si no confiamos en nuestra especie ¿en quienes más lo haremos?