domingo, 8 de septiembre de 2013

CON LICENCIA PARA DISPARAR


Por: Fredi Yanarico-A.

 

Con licencia para atacar. El gobierno de Mr. Obama y sus aliados, al fiel estilo de Bush (año 2003, invadiendo Irak) cuando se excusaba de buscar armas químicas que supuestamente estaban en poder de Saddam Husein; un supuesto desmentido, pues no se encontró nada de lo que el gobierno estadounidense mencionaba, mas al contrario, sus intenciones eran controlar las reservas de petróleo que existen en el territorio iraquí. O también, al igual que: Eisenhower, Kennedy, Johnson,  Nixon y Ford implicados en la guerra contra Vietnam del Norte (1955 - 1975), una vez más, muestra el verdadero rostro del modelo político capitalista, porque en estos días, EE. UU., pretende lanzar todo su arsenal bélico en contra de Siria. En su afán de no perder la hegemonía militar y económica. Ahora, usan el pretexto de que el gobierno de Bashar Al-Asad (Presidente de Siria) está utilizando armas químicas en contra de la población civil siria; no obstante, quienes habrían hecho uso de dichos gases químicos fueron los que luchan en oposición al gobierno sirio.

Son conocidas las tretas de los “imperialistas” para invadir países donde su presencia no es bien acogida.   

Lo que acontece en Siria tiene sus raíces en las rebeliones de la “primavera árabe”, que se inicia a finales del 2010, cuando en países como Túnez, Egipto, Libia, Yemén, Argelia,  etc. miles de pobladores salen a las calles a protestar a favor de los cambios políticos, económicos y sociales, cuestionando a los gobiernos árabes, alcanzando a Siria en el 2011 y recrudeciéndose hasta estos días.

En un primer momento, Bashar Al-Asad, no esperaba que la ola revolucionaria tocara territorio sirio, hoy, nos cercioramos, que dicho cálculo se fue diluyendo; convocando  así, a las fuerzas militares para la represión de los protestantes que iban en aumento. Y son de las mismas filas militares que muchos desertan y toman partido del ELS (Ejército Libre de Siria) para intentar derrocar al gobierno de Al-Asad. No sería extraño que el presidente sirio fuese derrocado, pues forma parte de una coyuntura política delicada, ya que, sus primeras acciones provocaron la “guerra civil” donde hay más de 80.000 víctimas y cerca de 6.000 000 de refugiados, en países vecinos.

Muchos son los riesgos e intereses en cuestión. Siria conserva grandes reservas de gas, posee el derecho de los oleoductos por donde pasa el petróleo de otros países, y como cualquier otro país soberano tiene su propia industria. Siria siendo un país laico apertura a las religiones un desarrollo plural, el riesgo vendría con una mayor confrontación entre las diferentes comunidades islámicas, como ocurre en Irak (Sunitas, chiitas, alawitas, etc.) y otras congregaciones religiosas; siendo ésta, la peculiaridad del “fundamentalismo religioso”.

Muchos son los riesgos y ¿cuáles serán los verdaderos intereses? La perspectiva de un enfrentamiento armado, no es otra, que el lamento  por las miles de víctimas y refugiados o desplazados, porque en cualquier guerra los beneficiarios son los dueños de la “industrias militares” y para la producción de armas es necesario crear guerras o irrumpir en territorios extranjeros.

Dinero a costa del dolor de las personas (ciudadanos, mujeres, niños y niñas) inocentes, en un mundo capitalista.